Turismo reforzado

Publicado Febrero 8, 2010

Queda muy claro que los estados del norte tendrán al turismo como su principal carta para impulsar su economí­a.
Mientras los esfuerzos para atraer más inversiones industriales siguen viento en popa, como es el caso de Nuevo León en su reciente misión hacia tierras orientales, las estrategias para aumentar el flujo de visitantes sostienen un paso firme.
El cluster del turismo médico chihuahuense del que dimos cuenta hace algunas ediciones da nuevamente de qué hablar, ahora con la visita de representantes del sector de Estados Unidos y Canadá, quienes tienen gran interés en integrar a Chihuahua a su red de centros médicos para asegurados mediante compañí­as de gastos médicos.
Y es que este sector del turismo médico tiende a convertirse en una de las actividades económicas con mayor potencial para los siguientes años. El que pega primero, pega dos veces.
Nuevo León también juega en esa cancha, con hospitales certificados por The Joint Commission International y con diversas estrategias para aprovechar su infraestructura turí­stica y de servicios.
Siguiendo con Chihuahua, esta entidad tiene un proyecto clave para su despegue turí­stico: el teleférico de la Sierra Tarahumara.
Esta sorprendente atracción tiene como principal atractivo las espectaculares vistas que se logran durante el paseo.
Las expectativas tienen un níºmero: $1,000 millones de pesos anuales en derrama económica dentro de cinco años. Nada despreciable si se toma en cuenta que actualmente esa cifra asciende sólo a $150 millones de pesos. Y más espectacular la contemplada para dentro de 10 años: $2,000 millones de pesos por año.
Por supuesto, el teleférico abre la puerta a proyectos de equipamiento turí­stico en la zona como hoteles, restaurantes y operadores turí­sticos, así­ que la actividad se antoja muy atractiva.
Esto es lo que ocurre cuando se aprovecha al máximo un atractivo natural, y no necesariamente tiene que ser una playa.
Por ejemplo, en Nuevo León se desarrolló el Paseo Santa Lucí­a, el cual aprovecha los ojos de agua que recuerdan la fundación de esta ciudad industrial.
De hecho este complejo sigue creciendo en estructura de servicios turí­sticos y en esta edición vemos que uno de los restaurantes más famosos de México ha emprendido su expansión con el segundo establecimiento y ha elegido las inmediaciones de este paseo para instalarse: El Granero Grill.
El turismo se mueve en el norte. Con Semana Santa y el verano próximos, hay que acelerar el paso y captar a paseantes ávidos de nuevas alternativas.