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Expansión Publicado Julio 26, 2010
Mientras en Arizona la hacen de emoción para dar el veredicto sobre la ley que criminalizaría la inmigración, hay otros lugares donde los mexicanos son muy bien recibidos, claro, siguiendo las leyes correspondientes y con una intención empresarial y profesional. Si bien México depende en mucho de la economía de países como Estados Unidos, también es cierto que estas naciones requieren también de la inversión y talento 100% mexicano. Por ello no es raro ver cada vez más invitaciones del extranjero a nuestros empresarios para llevar sus capitales al exterior. Para muestra, en esta edición mostramos dos casos. En uno de ellos nuestros vecinos de Laredo, Texas organizan todo lo necesario para ofrecer a los mexicanos –principalmente a los regiomontanos- un bufete de oportunidades y todos los ingredientes necesarios para llegar por la puerta grande a esta ciudad. En un seminario que se celebrará a principios de agosto, la ciudad de Laredo espera motivar a la inversión y generar así un mayor crecimiento de su sector logístico, industrial y de servicios. Los esfuerzos son similares a los que han realizado también otras ciudades texanas como San Antonio y Austin, que se han convertido en el hogar de muchos empresarios que han visto estos destinos como sus nuevos hogares ante las oportunidades de negocios que les ofrecen, y en algunos casos, forzados por la inseguridad que han vivido en este lado de la frontera. Para quienes nos seguimos quedando de este lado, sería altamente conveniente que sea más bien una expansión hacia nuevos mercados más que una retirada, porque como sabemos, la situación no está como para perder empresas. También presentamos el caso de dos firmas canadienses que mostraron una nueva perspectiva sobre cómo aprovechar su expansión ingresando a mercados altamente redituables y estratégicos para su éxito. A simple vista pareciera que estos movimientos empresariales resultan contraproducentes para la economía mexicana, al ver capitales nacionales sembrándose en otras naciones. Pero claramente significan una gran oportunidad de crecimiento para las empresas, que pueden acceder a financiamiento, incentivos y transferencia tecnológica que incluso, difícilmente conseguirían en México. El beneficio viene de rebote a México cuando esos avances son reproducidos luego en nuestro país, evolucionando la industria con más y mejores tecnologías que ofrezcan empleos bien remunerados.
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